7/10/16

Reseña El niño en la cima de la montaña


FICHA DEL LIBRO

TÍTULO: El niño en la cima de la montaña

AUTOR: John Boyne

EDITORIAL: Salamandra

NÚMERO DE PÁGINAS: 256

SINOPSISDe padre alemán y madre francesa, Pierrot ha tenido una infancia no muy distinta de la de cualquier niño de su época. Sin embargo, nos hallamos en París, corre el año 1935 y la guerra que se avecina trastocará el destino de millones de personas. Tras la muerte prematura de sus padres, Pierrot deberá separarse de su íntimo amigo Anshel y abandonar Francia para vivir con su tía Beatrix, que trabaja de ama de llaves en una mansión imponente erigida en lo alto de una montaña. Pero no es una casa cualquiera; se trata nada menos que del Berghof, la enorme residencia que Adolf Hitler posee en los Alpes de Baviera.
Así, a sus siete años, alojado de manera involuntaria en el entorno íntimo del todopoderoso Führer, Pierrot se verá inmerso en un mundo tan extrañamente seductor como peligroso. En él no hay lugar para la inocencia, y cuando al final de la guerra es capturado por los aliados, Pieter —como ahora se llama— llevará un peso insoportable en su conciencia. A su regreso a París, abrumado por la culpa, un aspecto clave de la historia surgirá como una tabla de salvación, y el inesperado desenlace será una muestra más de la insondable dimensión del perdón y la amistad.

OPINIÓN PERSONAL

Al ver que este libro era uno de los más vendidos y que era del mismo autor de El niño con el pijama de rayas no dudé mucho en hacerme con él. De hecho, mi gran error a la hora de leerlo ha sido precisamente ese: las continuas comparaciones que he hecho con su otro libro. Como consecuencia no me ha llegado a convencer.

La historia empieza en París varios años antes de que empiece segunda guerra mundial. Allí vive con su madre un niño, Pierrot, que tras una serie de trágicos sucesos se verá obligado a abandonar su París natal para acabar viviendo en la casa de descanso de un poderoso hombre, Adolf Hitler.

Si conocéis su otra obra, se puede ver que el autor no se ha complicado mucho la cabeza, pues da la imprension de que ha cogido un contexto y unos elementos que ya conocía, los ha metido en una coctelera, los ha agitado y ha salido una historia muy similar a El niño con el pijama de rayas.

El niño con el pijama de rayas juegaba con la inocencia de dos niños, situaciones crudas y peliguadas quedaban convertidas en juegos y conversaciones infantiles. Aquí, aunque Pierrot también es un niño, nunca llegamos a percibir esa inocencia debido en gran parte a la narración y, sobre todo, a la evolución del personaje principal.

En un momento dado, era un confidente leal que podía ocupar el asiento más importante de la nación y tomar notas sobre aquel proyecto especial del Führer, y al instante siguiente lo trataban como a un crío. Bueno, pues tal vez era muy joven, se dijo, pero al menos sabía que no tenía sentido construir duchas sin agua. 

La forma de narrar del autor es totalmente diferente a la de su otra historia. Recuerdo que en El niño con el pijama de rayas se narraba la historia y te daba la sensación de estar leyendo a un niño pequeño, pero aquí no. El Pierrot de 6 años habla igual que el de 16, por lo que en ningún momento (o pocos) tienes la sensación de que se está contando la historia de un niño. La evolución se puede ver claramentene en le personaje, no así en su forma de expresarse.

El otro punto en contra de este libro es el protagonista, en pocos momentos (sobre todo de la mitad del libro hacia delante) llegas a empatizar con él. No he llegado a creerme el cambio que sufre el personaje, pues si bien es verdad que está en contacto con Hitler, no he llegado ha comprender por qué llega a actuar como actua. Es un cambio precipitado que no me he llegado a creer. Además, carece de toda lógica que el niño y luego adolescente diga que no se entera de lo que pasa a su alrededor. Puedo llegar a entender que un niño de 6 años no se entere de por qué no hay que mantener contacto con los judios, esto tiene un pase; pero que a partir de los 12 años vea y oiga delante de sus narices cosas de los campos de exterminio y siga sin enterarse de nada es totalmente ilógico y más si tenemos en cuenta que Pierrot vive en casa del propio Hitler, trabaja para él y le gusta mucho leer libros sobre historia, política y literatura. Lo siento pero no cuela. 

-Nunca finjas que no sabías lo que estaba pasando aquí. Tienes ojos y oídos. Y estuviste en esa habitación muchas veces, tomando notas. Lo oíste todo. Lo viste todo. Lo sabías todo. Y sabes también de qué cosas eres responsable. 

En cuanto a los personajes secundarios, hay que decir están ahí por estar. No hay ninguno al que le llegues a coger cariño y no están especialmente bien descritos; al narrar Pierrot la historia es difícil empalizar con alguien, pues siempre los conocemos desde su punto de vista y como él no llega a entablar una relación con casi nadie es imposible llegar a conocerlos mejor. 

En definitiva, ¿es un libro que recomiendo? No sabría decirlo. No me ha parecido un libro especialmente emotivo y tampoco es que cuente una gran historia, pero si queréis indagar un poco más sobre este suceso de la segunda guerra mundial adelante con él, aunque tampoco cuenta nada que no se supiera ya.



2,5/5

1 comentario:

  1. Hola! Que pena que no haya llegado a gustarte. Yo le tengo muchas ganas, pero voy a bajar un poco las expectativas para no decepcionarme.
    Besos!

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